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REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR (RCP)

 

INTRODUCCIÓN

La reanimación cardiopulmonar (RCP) es una técnica útil para salvar vidas en muchas emergencias en las que se produce un paro cardiorrespiratorio. Anualmente más de 6.000.000 de personas sufren un paro cardiorrespiratorio sin previo aviso. Las estadísticas muestran que las víctimas a las que se les ha hecho RCP, dentro de los 4 a 6 primeros minutos tienen no solo más posibilidades de sobrevivir, sino que también pueden tener una mejor recuperación.

Todo médico debe dominar las técnicas para la reanimación cardiopulmonar cualquiera sea su especialidad, ya que un paro cardiorrespiratorio puede suceder en el momento más inesperado y en las circunstancias más variadas, en ámbito hospitalario o extra hospitalario.

La aplicación oportuna de estas destrezas puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de una persona.

Tres destrezas médicas son aplicables en el acto de reanimación: las compresiones torácicas o masaje cardíaco externo, la respiración boca a boca o boca nariz y la desfibrilación.

El tiempo juega en contra en el momento en que un paciente entra en paro cardiorrespiratorio. En tan solo 4 minutos en los que el cerebro no reciba el oxígeno necesario los daños pueden ser permanentes y en tan solo 6 minutos en los que no se apliquen las maniobras de RCP puede producirse el deceso del paciente.

La American Heart Association recomienda comenzar la reanimación cardiopulmonar con el masaje cardíaco externo o compresiones torácicas.

Deberá recordarse que la diferencia entre hacer algo y no hacer nada podría ser equivalente entre dejar morir al paciente o salvarle la vida. Se deberá verificar en primera instancia si la persona en riesgo de vida respira y tiene o no pulso palpable. Si no respira ni tiene pulso palpable, es decir, si se verifica que estamos ante un paro cardiorrespiratorio se deberá comenzar de inmediato con la reanimación cardiopulmonar (RCP).

La verificación de que se está frente a un paro cardiorrespiratorio no debe llevar más de 10 segundos.

Lo anteriormente dicho es aplicable a adultos, niños y bebés. Mediante la reanimación cardiopulmonar puede mantenerse el flujo de sangre oxigenada al cerebro y otros órganos vitales hasta que un tratamiento médico definitivo pueda restablecer el ritmo cardiorrespiratorio normal.

Cuando hay un paro cardiorrespiratorio la falta de flujo de sangre oxigenada al cerebro puede causar daño cerebral severo en solo 4 minutos y la muerte del paciente en tan solo 5 o 6 minutos.

El uso de un desfibrilador externo, cuando está disponible, es de gran ayuda. Obviamente, tendremos a nuestra disposición un desfibrilador en un ámbito hospitalario. Cuando la emergencia surge en el ámbito extra hospitalario nos hallamos en una situación en la que solamente podemos manejarnos con nuestras destrezas (masaje cardíaco externo o compresiones torácicas y respiración boca a boca o boca nariz). Estas prácticas deben ser hechas en forma adecuada hasta que llegue la ayuda.

Cuando una persona cae al suelo y pierde o no pierde la conciencia deberá seguirse un algoritmo que consiste en aplicar las maniobras de RCP.

Antes de comenzar la reanimación se deberá dedicar 10 segundos (y no más de 10 a 20 segundos) para verificar:

- Si la persona en emergencia está consciente o inconsciente: golpear levemente el hombro del paciente y preguntarle si se encuentra bien.

- Ordenar a un acompañante llamar al 911 para que concurra la ambulancia con un desfibrilador.

- Comenzar la reanimación cardiopulmonar (RCP).





EL ABC DE LA CADENA DE VIDA ES


1- Determinar el nivel de conciencia. Verificar si responde a nuestros estímulos táctiles y auditivos. En el caso de que no responda colocar al paciente de espaldas en el suelo. Abrirle la boca mediante la maniobra frente mentón para verificar que no tenga nada que le impida respirar.

2- Confirmar el paro respiratorio (ver, sentir, oír). Verificar si hay movimientos torácicos; escuchar si hace ruido al respirar. Notar con nuestra mano o mejilla si el paciente respira.

3- Confirmar el paro cardíaco (pulso en muñeca y/o cuello).

4- Efectuar masaje cardíaco externo. Es indispensable que la sangre siga fluyendo por los órganos.

5- Efectuar respiración boca a boca o boca nariz. Verificar si se infla el pecho para valorar que lo estamos haciendo correctamente.

Entre los puntos 1 y 3 no deberían pasar más de 10 a 20 segundos.





¿CUÁL ES EL OBJETIVO DE LAS ACCIONES DE REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR?


- Mediante las compresiones torácicas o masaje cardíaco externo pretendemos restablecer la circulación sanguínea.

- Mediante la insuflación de aire pretendemos proporcionar oxígeno a los pulmones del paciente.

- Las maniobras de reanimación deben continuar a un ritmo de 30 compresiones y 2 insuflaciones (30:2).

- Apenas haya un desfibrilador disponible colocarlo y hacer uso del mismo.

- Administrar una descarga y a continuación reanudar la reanimación cardiopulmonar, comenzando con las compresiones torácicas y la respiración boca a boca o boca nariz.

- Continuar con la misma durante 2 minutos y luego administrar otra descarga.

- Continuar de la misma manera hasta notar signos de movimientos o hasta que el médico considere que el paro es irreversible y certifique el deceso del paciente.

- El procedimiento para hacer reanimación cardiopulmonar a un niño desde el primer año de vida hasta la pubertad es básicamente el mismo que para el adulto.

- La fuerza ejercida para las compresiones torácicas como para la insuflación del aire deberán ser proporcionales al peso y a la edad del paciente.

- Utilizar en el niño por encima del año de edad así como en el adolescente el mismo ritmo que se utiliza en un adulto. Hacer 30 compresiones seguidas de 2 insuflaciones (30:2).

- Para administrar reanimación cardiopulmonar para un bebé (de 4 semanas o más) tener en cuenta que la mayoría de los paros cardíacos en los bebés se producen por falta de oxígeno (ahogo o atragantamiento).

- Insistimos en la fuerza de las compresiones y de las insuflaciones: deben ser adecuadas al peso y edad del niño. A veces son suficientes 2 dedos para efectuar las compresiones torácicas y la fuerza del aire de las mejillas para hacer las insuflaciones.





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MASAJE CARDÍACO EXTERNO
O COMPRESION TORÁCICA



El masaje cardíaco externo o compresión torácica tiene por objeto restablecer la circulación sanguínea.
Los pasos a seguir son los siguientes:

a) Hay que colocar al paciente boca arriba sobre una superficie plana y firme -el suelo- con las piernas y los brazos extendidos.

b) Arrodillarse junto al cuello y los hombros de la persona afectada.

c) Coloque la palma de una mano en el centro del pecho del paciente, entre los dos pezones. Colocar la otra mano sobre la anterior. Entrelazar los dedos de ambas manos  image 2 0f 89 thumb.  Mantener los codos extendidos y posicionar los hombros directamente arriba de las manos.

d) Usar el peso de la parte superior del cuerpo (no solamente los brazos) para comprimir (presionar) el tórax del paciente con fuerza suficiente para producir una depresión del mismo de aproximadamente 5 a 6 cm. Presionar con fuerza a un ritmo de 80 a 100 compresiones por minuto  image 2 0f 89 thumb.

e) Abrir la vía respiratoria y administrar insuflaciones boca a boca o boca nariz (ver “Respiración Boca a Boca” y “Respiración Boca Nariz”).

f) El algoritmo de compresiones torácicas e insuflaciones respiratorias debe ser 30:2.
Varios reanimadores pueden alternarse cada 2 minutos.
Es indispensable que la sangre siga fluyendo y esto se logra mediante los masajes cardíacos externos o compresiones torácicas.

Las maniobras descriptas deben continuarse hasta la reanimación del paciente o hasta que el facultativo determine que el paro es irreversible y decrete el deceso del paciente.





¿CÓMO HACER EL MASAJE CARDÍACO EXTERNO A UN NIÑO?


El procedimiento para hacer la reanimación cardiopulmonar en un niño desde un año hasta la pubertad es básicamente el mismo que para el adulto.

a) Se debe recostar al niño boca arriba sobre una superficie dura -mesa o suelo-.

b) Pararse o arrodillarse junto al cuello y los hombros del niño.

c) Usar para hacer las compresiones torácicas ambas manos o solamente una si el niño es muy pequeño  image 2 0f 89 thumb.

d) Deberá comprimirse el tórax del niño presionando con una fuerza adecuada para producir una depresión del mismo de aproximadamente 4 cm. Presionar a un ritmo de 80 a 100 veces por minuto.





¿CÓMO HACER EL MASAJE CARDÍACO EXTERNO A UN BEBÉ DE 4 SEMANAS O HASTA 1 AÑO?


La mayoría de los paros cardíacos en los bebés se producen por falta de oxígeno por ahogamiento o atragantamiento.

a) Colocar al bebé sobre una superficie plana, sobre una mesa, boca arriba.

b) Colocar dos dedos, en el centro del tórax, por debajo de una línea que pasa por ambas tetillas  image 2 0f 89 thumb.

c) Presionar con suavidad hasta provocar una depresión torácica de 3 a 4 cm. Presionar a un ritmo de 80 a 100 veces por minuto.

d) Continuar hasta que el bebé dé señales de vida o hasta que el médico considere que el paro es irreversible.

Muchos edificios públicos y privados están equipados con un desfibrilador externo automático (DEA). Está señalado con una señal universal  image 2 0f 89 thumb.

De disponer de uno se deberá encenderlo, se colocarán los electrodos sobre el pecho del paciente y se efectuará una descarga (ver “Desfibrilación”).





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DESFIBRILACIÓN



El Dr. Bernard Lown inventó el desfibrilador para la resucitación cardíaca.

La realización de la reanimación cardiopulmonar (RCP) y la desfibrilación eléctrica han sido elementos fundamentales para salvar la vida de los pacientes con paro cardiorrespiratorio o con alteraciones del ritmo cardíaco que podrían ser fatales para el paciente.

Existen ciertas situaciones que deben ser tenidas en cuenta para que la utilización de esta destreza de reanimación sea exitosa.

Su alta eficacia, facilidad de aplicación y seguridad han contribuido a su gran difusión, estando disponibles en casi todos los ámbitos de asistencia sanitaria, inclusive los aparatos automáticos, en lugares públicos sin personal sanitario. La desfibrilación se utiliza en los casos de paro cardíaco con el paciente inconsciente que presenta fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso palpable.

Son situaciones vitales de muerte segura si no se aplica tratamiento. De ahí que la dotación de desfibriladores externos automáticos se amplió a lugares concurridos como aeropuertos, estaciones deportivas y también a personal no sanitario como policías y bomberos.





INDICACIONES


- Está indicado su uso en los paros cardiorrespiratorios por diferentes causas (ahogamiento o atragantamiento).

- En la fibrilación ventricular.

- En las cardioversiones de taquicardia supra ventricular y taquicardia ventricular.





EQUIPO


El desfibrilador  image 2 0f 89 thumb  es un dispositivo que permite la aplicación de descargas eléctricas para lograr el restablecimiento del ritmo cardíaco normal.

Se trata de una descarga brusca de alto voltaje que logra interrumpir y/o revertir una arritmia ventricular o un paro cardíaco. En resumen, la desfibrilación es una terapia que mediante la aplicación de un choque eléctrico de corriente continua consigue revertir un paro cardíaco o distintos trastornos del ritmo cardíaco.

Si ha sido exitoso el corazón retoma el ritmo eléctrico normal con la despolarización y contracción muscular, primero de las aurículas y posteriormente de los ventrículos.

En el desfibrilador externo la energía se administra con unos electrodos colocados en el tórax del paciente sobre la superficie cutánea.

La eficacia de la desfibrilación disminuye si se demora en su aplicación.

En los niños, salvo en los casos de ahogamiento o atragantamiento, estos procesos son infrecuentes.

Es un procedimiento seguro si se toman las debidas precauciones.

Excluimos el tratamiento con desfibrilador de arritmias cardíacas. Sus indicaciones y contraindicaciones, en las múltiples situaciones de enfermedad cardiovascular escaparían a los alcances de este tratado.





TÉCNICA


a) Si el paciente no responde, no respira, no tiene pulsos palpables, se debe proceder a quitar la ropa, desde la cintura hasta la cabeza, si es preciso cortándola.

b) Iniciar la reanimación cardiopulmonar de acuerdo al protocolo descripto en el capítulo correspondiente (ver “Reanimación Cardiopulmonar” y “Respiración Boca a Boca”).

c) En adultos y niños mayores, mayores de un año de edad, nunca detener las compresiones torácicas ni la insuflación boca a boca o boca nariz. Solamente dejar de realizar la reanimación cardiopulmonar (RCP) en el momento de la descarga del desfibrilador.

d) En caso de paciente mojado, llevarlo a un lugar seco y secarle el tórax. Si estuviese mojado la descarga sería menos efectiva por transmitirse por el agua que empapa la piel. Además si el suelo está mojado se podría transmitir la descarga al reanimador.

e) Tan pronto tengamos un desfibrilador disponible encenderlo y colocar los electrodos. Los electrodos deben ser colocados uno en el 4º o 5º espacio intercostal, en la línea medio clavicular izquierda, o sea en la zona inferior izquierda del tórax (apex) y el otro electrodo debe ser colocado debajo de la clavícula derecha, es decir, en el 2º o 3º espacio intercostal para esternal derecho (vertex)  image 2 0f 89 thumb.

f) En caso de niños entre 1 y 8 años (aproximadamente entre 9 y 25 kg) puede usarse el desfibrilador externo automático (DEA) utilizando electrodos de menor tamaño, con dosis pediátricas de descarga.

g) A partir de los 8 años se utlizará el desfibrilador de adultos en caso de no disponer de electrodos pediátricos. Si por sus dimensiones no se pueden colocar correctamente los electrodos, como hemos descripto más arriba, se colocará un electrodo en el pecho y el otro en la espalda. Es indiferente cuál se ponga en cada sitio.

h) Cuando efectúe o se efectúe la descarga con el desfibrilador externo automático o semi automático tener la precaución de asegurar que nadie esté en contacto o toque al paciente.

i) En caso de utilizar un desfibrilador manual la secuencia será similar a la relatada.

j) La dosis de descarga que debe ser utilizada en un niño será de 4 Joules por kg de peso, tanto para el monofásico como para el bifásico manual.



 

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RESPIRACIÓN BOCA A BOCA



DEFINICIÓN


Es una forma de respiración artificial que consiste en aplicar la boca del médico a la boca del paciente para insuflarle aire a un ritmo determinado.

Es una ventilación asistida a un paciente que está en paro cardiorrespiratorio.

Es un procedimiento de salvataje que se utiliza cuando la respiración y los latidos cardíacos del paciente han cesado. En estas condiciones la respiración boca a boca provee oxígeno a los pulmones del paciente.

Es uno de los componentes de la RCP (Reanimación Cardiopulmonar).





INDICACIONES


Un paro cardio respiratorio puede producirse en cualquier momento y en cualquier lugar. Las maniobras de reanimación se deben iniciar inmediatamente después de ocurrido el accidente. Antes de los 5 minutos. Cuando nos hallamos ante un paciente inconsciente, sin pulso, que ha dejado de respirar por alguna de las siguientes razones: muerte súbita, paro cardiorrespiratorio, descarga eléctrica, ahogamiento, enfermedades cardiovasculares, ritmo cardíaco anormal, sobredosis de drogas, atragantamiento o neumotórax a presión que comprime el corazón. En estas circunstancias se garantiza la llegada de oxígeno al cerebro. Si no se asegura esto la muerte del paciente es inminente. Se produce en un plazo de 5 a 6 minutos.





CÓMO DARNOS CUENTA DE QUE EL PACIENTE HA DEJADO DE RESPIRAR


1. Se coloca una mano en la frente del paciente y con la otra mano se levanta suavemente el mentón para que se abran las vías respiratorias superiores  image 2 0f 89 thumb.

2. Acercar el oído a la boca del paciente para escuchar si respira o no.

3. Poner la mano sobre el tórax del paciente para verificar si se expande o se mueve. Esto nos indica si está o no entrando aire a sus pulmones.

4. Colocar un espejo cerca de la boca del paciente. Si se empaña es señal de que respira.

5. Observar las uñas del paciente para verificar si están moradas. Esto último es un excelente indicador.

De todas las opciones antes mencionadas la primera es la más fácil y confiable. Todas estas acciones no deben tardar más de diez segundos.





CONTRAINDICACIONES


No debe realizarse la respiración boca a boca cuando existe obstrucción de la vía aérea. Tampoco debe ser realizada en caso de enfisema subcutáneo.





POSICIÓN DEL PACIENTE Y EL MÉDICO


- El paciente debe ser colocado en el suelo, sobre una superficie plana con el torso descubierto hasta la cintura.

- El médico debe colocarse de rodillas al lado y a la derecha del paciente.

- Se debe eliminar todo elemento que comprima el tórax o el abdomen.

- Se debe limpiar la boca del accidentado y revisar su interior para retirar cualquier objeto que pueda dificultar la respiración (agua, comida, dentadura postiza, etc.).





TÉCNICA

a) Extienda la cabeza del paciente lo más posible hacia atrás colocando una mano en el mentón y la otra en la frente o parte superior de la cabeza  image 2 0f 89 thumb.

b) Obture ambas fosas nasales con dos dedos de la mano izquierda y mantenga abierta la boca del paciente presionando hacia abajo el mentón con la mano derecha del operador  image 2 0f 89 thumb.

c) El médico debe hacer una inspiración profunda llenando sus pulmones con aire.

d) A continuación debe colocar sus labios contra los del paciente, cubriendo enteramente y sellando su boca y manteniendo cerradas ambas fosas nasales, para evitar que el aire se escape  image 2 0f 89 thumb.

e) Acto seguido el médico debe insuflar lentamente el aire de sus pulmones dentro de la boca de la víctima viendo al mismo tiempo cómo se expande su caja torácica. Hay que insuflar el volumen suficiente para lograr que se eleve el tórax de la víctima. Cada insuflación debe durar 1 o 2 segundos  image 2 0f 89 thumb.

f) Despegue a continuación su boca de la del paciente para permitir que los pulmones del paciente se vacíen  image 2 0f 89 thumb.

g) Se deben repetir los pasos c, d, e y f.

Si la víctima está en paro cardíaco tendrá que realizar además masaje cardíaco (ver “Masaje Cardíaco Externo”).





REPETIMOS


Si hay ausencia de pulso se deben realizar, al mismo tiempo, masaje cardíaco externo, es decir compresiones cardíacas o pectorales que, en resumen, consiste en colocar la base de la mano del médico sobre el esternón del paciente, entre los dos pezones.

Coloque luego la base de la otra mano sobre la primera mano. Ubique su cuerpo directamente sobre las manos así colocadas y aplique treinta compresiones.

Estas deben ser rápidas y fuertes. El tórax debe deprimirse aproximadamente 5 cm. Permita que después de cada compresión el tórax se levante por completo.

Cuente 30 compresiones rápidamente: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29 y 30.

Deben hacerse a continuación dos o tres respiraciones boca a boca.

Se debe continuar con las compresiones torácicas y la respiración boca a boca en una relación 30/2, según las últimas recomendaciones del European Resus- citation Council.

Debemos detenernos para verificar si la víctima empieza a respirar normalmente. En caso contrario no interrumpir la reanimación.


1. SELLAR CORRECTAMENTE LA BOCA DEL PACIENTE ABARCÁNDOLA CON LA DEL OPERADOR.

2. TAPONAR ADECUADAMENTE LAS FOSAS NASALES PARA QUE NO FILTREN AIRE DURANTE LA INSUFLACIÓN.

3. CONTINUAR CON LOS CICLOS DE TREINTA COMPRESIONES TORÁCICAS Y DOS INSUFLACIONES.





NO OLVIDAR


La técnica antes descripta en un paciente con insuficiencia o paro respiratorio, es decir un paciente que no respira por sus propios medios, es una cuestión de vida o muerte. Hay que garantizar que haya una oxigenación del cerebro, Si esto no se lograra la muerte se produce en un plazo de cinco a seis minutos. Debe ser realizada desde el primer instante del paro e incluso durante el traslado del paciente.

Como explicamos anteriormente es uno de los actos que integran la RCP, es decir la reanimación cardiopulmonar que incluye la respiración boca a boca, que provee oxígeno a los pulmones del paciente y las compresiones cardíacas externas que mantienen circulando la sangre del paciente. Puede producirse daño cerebral permanente o la muerte si el flujo sanguíneo y la oxigenación no se restablecen en un plazo no mayor de cinco a seis minutos. Se debe continuar con la RCP hasta que los latidos cardíacos y la respiración se reanuden o hasta que se declare el paro irreversible.

Insistimos en la importancia de actuar en forma inmediata. El tiempo es muy importante cuando una persona deja de respirar. El daño cerebral permanente comienza tan solo después de cuatro minutos de paro y la muerte sobreviene al cabo de 5 o 6 minutos.

La respiración boca a boca es inútil y hasta podría ser perjudicial en caso de paro cardíaco si no se hace, al mismo tiempo, masaje cardíaco externo.

Si el enfermo comienza a respirar espontáneamente se deben interrumpir las maniobras y colocar al paciente de costado para, en caso de vomitar, evitar que aspire el vómito.





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RESPIRACIÓN BOCA NARIZ



La respiración boca nariz es un método alternativo a la respiración boca a boca. Debe ser utilizada cuando la boca está lesionada o porque no puede abrirse por cualquier otra razón. En opinión de algunos profesionales es preferible a la respiración boca a boca por las siguientes razones:

- Las vías respiratorias del paciente se mantienen libres con la cabeza extendida hacia atrás y la boca cerrada.

- El socorrista puede colocar la boca fácilmente sobre la nariz del enfermo impidiendo la pérdida del aire insuflado.

- La presión de insuflación se reduce al pasar el aire por las cavidades nasales con lo que disminuye el peligro de paso de aire al estómago, con la consiguiente regurgitación.





TÉCNICA


a) El paciente debe ser colocado en el piso sobre una superficie plana y desprovisto de toda la ropa hasta la cintura y de cualquier elemento que comprima el tórax o el abdomen.

b) El socorrista se arrodilla junto a la cabeza del enfermo. Con una mano sujeta la cabeza por la frente y con la otra, por debajo de la barbilla, empuja la mandíbula hacia adelante para mantener la boca cerrada con el pulgar colocado entre el labio inferior y la punta de la barbilla  image 2 0f 89 thumb.

c) El médico inspira a fondo, abre su boca y la coloca sobre los orificios nasales, en forma tal que con sus labios rodee estrechamente la nariz del paciente  image 2 0f 89 thumb.

d) Se insufla el aire inspirado controlando la respuesta a esta maniobra, es decir, constatando la expansión del tórax del paciente. Es importante constatar la expansión y el descenso de la caja torácica así como la resistencia al paso del aire. Debe evitarse a toda costa vencer la resistencia al paso del aire, en tanto en cuanto todos los pasos anteriores hayan sido cumplidos.





RESPIRACIÓN INSTRUMENTAL ARTIFICIAL



Si el médico tiene disponible en su botiquín puede utilizar una mascarilla almohadillada que debe ser ajustada a la cara del paciente rodeando su nariz y su boca, conectada a una bolsa plástica a su vez conectada a un tubo de oxígeno. Este dispositivo debe ser utilizado por una persona capacitada para manejarlo.


DESFIBRILACIÓN: Si hubiera un desfibrilador externo administrar una descarga eléctrica  image 2 0f 89 thumb.





ABC DE LA CADENA DE LA VIDA


1. Determinar el nivel de conciencia.

2. Constatar el paro cardio respiratorio (mirar, sentir, escuchar).

3. Abrir la vía aérea.

4. Efectuar respiración boca a boca.

5. Constatar el paro cardíaco (pulso, muñeca, cuello).

6. Efectuar masaje cardíaco externo.

 

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