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CATETERIZACIÓN SUPRAPÚBICA DE LA VEJIGA
O CISTOTOMÍA SUPRAPÚBICA
O TALLA VESICAL

 

La cateterización suprapúbica de la vejiga, cistotomía suprapúbica o talla vesical consiste en la colocación de un catéter en la vejiga a través de la pared abdominal, encima del pubis, para drenar orina directamente al exterior. Es una técnica que ha simplificado el manejo de la retención urinaria en aquellos casos en los cuales la inserción de una sonda uretral no es posible o aconsejable.

La simple aspiración de orina mediante la inserción de una sonda suprapúbica en una vejiga distendida (globo vesical) va a brindar alivio al paciente hasta que una solución definitiva pueda ser adoptada.

La técnica que vamos a describir consiste en la utilización de un catéter intravenoso, de fácil disponibilidad, ya que son los mismos que son utilizados para el acceso a las venas subclavia o yugular interna.

La misma técnica puede ser utilizada mediante el uso de un catéter de 30 cm de largo introducido mediante un trócar con mandril.

El calibre de la sonda, en ambos casos, es de 8 a 14 F.





INDICACIONES


- Retención urinaria aguda.

- Imposibilidad de introducción de una sonda a través de la uretra por estenosis.

- Retención urinaria por afección prostática o de epidídimo.

- Imposibilidad de introducción de una sonda a través de la uretra por ruptura de la misma por traumatismo pelviano.

- Infección uretral o prostática.





CONTRAINDICACIONES

- Ausencia de globo vesical. Vejiga contraída o descomprimida.

- Vejiga no palpable en casos de anuria de origen renal.

- Cicatriz abdominal suprapúbica por la posibilidad de existencia de vísceras huecas adheridas a nivel de la cicatriz.

- Hematuria por la existencia de hematoma y/o coágulos, ya que los coágulos no pueden ser evacuados a través de la sonda.

- Infección vesical.





EQUIPAMIENTO

- Aguja de punción raquídea 20 G con catéter endovenoso de 14 a 16 G, de 20 cm de largo (o trócar con mandril puntiagudo con catéter 14 F de 30 cm de largo).

- Mango de bisturí con hoja Nº 11.

- Llave de tres pasos.

- Jeringa de 60 cc.

- Bolsa para drenaje urinario.
Tipos de bolsas de recolección:
a) Bolsa para enfermo acostado; mantiene un mayor volumen.
b) Bolsa de pierna para paciente ambulatorio; mantiene menor cantidad de orina pero permite al paciente movilizarse fácilmente durante el día.
Tanto una como la otra deben ser cambiadas periódicamente.





POSICIÓN DEL PACIENTE

Paciente en decúbito supino y ligero Trendelenburg para desplazar las vísceras intraabdominales hacia el diafragma y evitar, de esta manera, lesionarlas con la punción.

Rollo o almohada debajo del sacro y ambas nalgas

 



TÉCNICA

a) Palpar o percutir el bolo vesical. Es imprescindible determinar que la vejiga esté distendida. La condición fundamental y necesaria para la realización de una punción suprapúbica es que se palpe el globo vesicular  image 2 0f 89 thumb.

b) La técnica consiste en la introducción de un catéter o sonda a través de una aguja gruesa o un trócar.

c) Preparación quirúrgica del área suprapúbica: rasurar, preparar y colocar campos estériles.

d) Anestesia local. Habón anestésico intradérmico con lidocaína al 2%. Uno o dos traveses de dedo por encima de la sínfisis del pubis, exactamente en la línea media.

e) Con aguja más larga infiltrar todos los planos desde la piel hasta sobrepasar la pared vesical. La inclinación de la aguja debe ser hacia posterior y hacia distal en dirección al cóccix.

f) En el sitio del habón inicial, en la línea media y a 2 a 4 cm por encima del borde superior del pubis, hacer una pequeña incisión cutánea de 2 mm de extensión.

g) Introducir un trócar con mandril puntiagudo en dirección anteroposterior con una inclinación de 45º con relación a la piel, en sentido cefálico  image 2 0f 89 thumb.

h) Si se usara la aguja gruesa insertarla de la misma manera a través de la zona infiltrada. Se notará una pequeña resistencia al atravesar la fascia del recto del abdomen y la pared de la vejiga  image 2 0f 89 thumb.

i) Dirigir el trócar o la aguja hacia el interior de la vejiga, aspirando con la jeringa hasta obtener orina, una vez retirado el mandril puntiagudo. La llegada de orina confirma que se ha penetrado la vejiga.

j) Avanzar con el trócar o con la aguja dos centímetros más para estar seguros de que se ha perforado la vejiga y que estamos en la cavidad de la misma.

k) Introducir el catéter por el trócar hasta dejarlo enrollado dentro de la vejiga.

l) De usarse una aguja insertar el catéter a través de la misma.

m) Confirmar la locación del catéter dentro de la vejiga por aspiración de orina con una jeringa.

n) Fijar el catéter a la piel con un punto de sutura  image 2 0f 89 thumb.

ñ) Conectar el catéter a la tubuladura de la bolsa colectora.

o) Aplicar el apósito y fijar la tubuladura a la piel con tela adhesiva.





DIFICULTADES Y COMPLICACIONES

- Pequeños hematomas son frecuentes después de la cateterización de la vejiga. Es sangre proveniente del punto de entrada del trócar o de la aguja a la cavidad vesical. Puede provenir también de la ruptura de algunas venitas submucosas después de la descompresión de la vejiga. La abundante ingesta de líquidos evitaría la formación de coágulos.

- La perforación de una víscera hueca o una lesión arterial o venosa o una lesión del epiplón o una inserción peritoneal del catéter, son complicaciones
posibles. Hay que tomar precauciones para que esto no ocurra. No cateterizar si no se palpa el bolo vesical; colocando al paciente en posición de Trendelenburg de 20º; mantenerse justo en la línea media al penetrar con el trócar o con la aguja; mantenerse, como señalamos, a no más de 2 a 4 cm del borde superior del pubis. Si a pesar de los cuidados señalados este accidente ocurriera, podría llegar a ser necesaria una intervención quirúrgica para solucionarlo.

- Obstrucción del catéter o escaso drenaje a través del mismo. Son varias las causas que pueden producirlo: migración del catéter hacia la uretra prostática que ocluiría parcialmente la luz del tubo. O bien el extremo del catéter puede alojarse en un repliegue de la mucosa vesical. Puede obstruírlo un coágulo por hemorragia vesical. O bien puede obstruirse por una torsión del catéter. El retiro de uno o dos centímetros del catéter y su reintroducción posterior y la instilación de 10 a 20 cc de solución fisiológica pueden en ocasiones resolver el problema.

- La inyección de unos centímetros de substancia de contraste y una radiografía pueden determinar con precisión la locación del tubo.

- Aunque raro, puede suceder la ruptura del catéter, quedando como cuerpo extraño intravesical.

- Finalmente, podría producirse una infección en el sitio de punción.



 

 

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